Tras el retraso producido por la crisis sanitaria, el pasado 12 de noviembre, 150 alumnos regresaron a las aulas de la Escuela Infantil Kassumay “Maacha Allah”. Mediante este proyecto, niños entre 2 y 6 años pueden escolarizarse y recibir una educación digna. Así, combatimos contra la desigualdad de género, el analfabetismo, el abandono escolar y también el hambre, a través de nuestra Campaña de Nutrición.

Los alumnos de la Escuela Kassumay atienden al profesor en una de sus aulas.

Los alumnos de la Escuela Kassumay atienden al profesor en una de sus aulas.

Plan de Nutrición 2020

Como cada año, hemos puesto en marcha nuestro Plan de Nutrición en la Escuela Infantil. Con la ayuda de expertos en este campo, alimentamos a 150 niños. ¿Y cómo lo hacemos? Pues a través del desayuno, la comida más importante del día que, además, les da energías para afrontar la jornada escolar.

Los niños de la Escuela Infantil Kassumay comen su desayuno a base de fonde.

Los niños de la Escuela Infantil Kassumay comen su desayuno a base de fonde.

Las madres de los niños se encargan de elaborar la comida a base de una receta local, el fonde. Se trata de una mezcla de mijo, azúcar, agua y canela, que otorga a los niños los nutrientes necesarios para su crecimiento. Además, dos días a la semana reciben piezas de fruta para su aporte vitamínico.

Durante toda la campaña constatamos la mejora en su alimentación. Una vez al mes medimos y pesamos a los pequeños para controlar su crecimiento y subida de peso individualmente.

Conoce más nuestra Escuela

Ya hace 8 años que, bajo el auspicio del Club UNESCO para la protección del patrimonio intangible de las civilizaciones, Kassumay puso en marcha la construcción de la Escuela Infantil del mismo nombre, apodada por los habitantes como “Maacha Allah”.

Se sitúa en el Barrio Mbour Maures en la ciudad de Mbour y ocupa 300 metros cuadrados. Hasta 2012, los más pequeños de esta zona o contaban con una educación preescolar, por lo que estaban totalmente marginados del sistema educativo y complicaba su acceso a la escolarización.

Cada año, Kassumay consigue escolarizar al 70% de los alumnos entre 2 y 6 años. El colegio cuenta con dos turnos diarios de horario escolar y se organiza por etnias e idiomas. Podemos encontrar niños de Wolof, Peul y Mandinga.

Con este proyecto, Kassumay no solo combate la pobreza y el analfabetismo, sino también la desigualdad de género. Uno de los puntos más importantes de la Escuela gira entorno a las mujeres del barrio. Por iniciativa propia, animadas por la posibilidad que ahora tienen sus hijos de escolarizarse, se alfabetizan en el mismo centro y reciben clases nocturnas.